Responsabilidad de educar.
En esta lectura al igual que en las demás que comprenden esta asignatura hemos trabajado mediante el análisis de estas y posteriormente la elaboración de algún material que ejemplifique lo que se entendió durante el proceso de enseñanza. En esta ocasión trabajamos con la elaboración del periódico mural, a decir verdad y como ya se ha expuesto en los bloggers anteriores, en esta asignatura he aprendido muchas estrategias de trabajo dentro del grupo, que las llevo a cabo en mi práctica docente, y los resultados que he obtenido han sido positivos, me atrevería a decir que es la primera vez en mi estancia por la normal superior que encuentro algo de provechoso en una clase, encuentro buenas estrategias de trabajo e interacción con el grupo. En esta lectura aprendimos lo que es la responsabilidad del maestro frente al grupo, el texto nos lleva de la mano con la historia de la problemática que unos maestros tuvieron que enfrentar en una secundaria general, por lo que nos enseña los retos a los cuales como docentes en algunas ocasiones tenemos que enfrentar. Las lecturas que hemos leído en esta asignatura me han servido para prepararme un poco mas, en cuanto a lo que es el comportamiento del adolescente y los problemas que se pueden generar dentro de una institución. Puedo decir que este análisis me ayudo a consientizar de lo importante y fundamental que es el papel del docente aunado del apoyo de los padres de familia en una comunidad, debido a que este enlace de comunicación favorecerá el proceso de enseñanza aprendizaje en el alumno.
Educar no es jugar, ni entretener (para eso basta un payaso). Educar es adquirir destrezas, acumular conocimientos, despertar inquietudes activas y aprender formas de convivencia que eviten el capricho del mal criado.
Cuando un niño comete un acto de indisciplina en el colegio, donde no conoce a fondo al profesor, es que en su casa está harto de hacer lo mismo pero allí le sonríen. No es lo mismo inserción que reinserción y para reformar están los reformatorios, no los colegios. Cuando un alumno, con su actitud en clase, priva a otro de su derecho a la educación, está cometiendo un delito. Y hemos de “hacer algo” para proteger a los muchos alumnos que lo hacen bien.
Algunos padres piensan que querer a sus hijos es defenderlos frente a los jueces, la sociedad y los profesores “que les tienen manía”.
La realidad es que la cultura de los alumnos ha bajado hasta niveles alarmantes. Son poco trabajadores, tienen más información, pero menos formación; son más incultos, lo que inevitablemente los hace más inmaduros. Si los alumnos son más apáticos que nunca es debido a una educación equivocada. Muchos padres argumentan que los hijos lo tienen todo y por eso no valoran el esfuerzo que cuestan todas las cosas que valen la pena. Aunque la palabra NO todavía no ha desaparecido del vocabulario.
En educación lo que más cuesta no es poner límites sino mantenerlos con convencimiento.
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